La mesoterapia se realiza inyectando los contenidos beneficiosos en la capa media de la piel (mesodermo) con agujas muy finas. La mezcla aplicada ayuda a reducir los signos de envejecimiento, equilibrar la pérdida de humedad, mejorar la elasticidad y revitalizar los tejidos. El procedimiento es breve y generalmente se realiza con crema anestésica local para mayor comodidad.
¿Por qué se realiza la mesoterapia?
El envejecimiento, factores ambientales, el estrés y la exposición al sol pueden provocar pérdida de humedad, disminución de elasticidad, opacidad y aparición de arrugas en la piel.
La mesoterapia se aplica para reducir estos efectos negativos y regenerar la piel. Gracias a las vitaminas y sustancias de apoyo contenidas, activa el proceso natural de renovación de la piel.
Además, existen diferentes tipos de mesoterapia que pueden aplicarse con otros fines, como ralentizar la caída del cabello, reducir las ojeras, disminuir la apariencia de celulitis y estrías.
¿Quiénes son candidatos para la mesoterapia?
Personas que presentan pérdida de luminosidad y vitalidad en la piel, arrugas finas, oculares oscuros y aspecto cansado pueden ser candidatas para la mesoterapia.
También puede ser eficaz en casos de caída del cabello, apariencia de celulitis o para quienes buscan una rutina de cuidado de la piel antienvejecimiento.
La mesoterapia se puede aplicar de manera segura en individuos con buena salud, que no estén embarazadas ni en periodo de lactancia y sin riesgo de reacciones alérgicas.
Es un tratamiento adecuado para todos los que deseen mejorar la calidad de la piel de forma natural, sin intervención quirúrgica.
Cuidados Previos y Posteriores a la Mesoterapia
Antes de la aplicación se realiza un análisis de la piel y se determina qué ingredientes se utilizarán. Si se toman anticoagulantes, se debe informar al médico.
Después del procedimiento, puede aparecer enrojecimiento leve, edema o pequeños hematomas en la zona tratada; normalmente desaparecen por sí solos en unos pocos días.
Durante las primeras 24 horas, la piel debe protegerse del maquillaje, las duchas calientes y la exposición al sol. La mesoterapia se aplica generalmente en sesiones, y su efecto se vuelve más evidente después de varias aplicaciones.